Fauna urbana y silvestre en Mendiolaza

Las mascotas amenazan la existencia de la fauna nativa

Fauna urbana y silvestre en Mendiolaza.

Para Guillermo Galliano, fotografo, ornitólogo y fundador de la Fundación Mil Aves; la problemática más grave para la fauna silvestre de Mendiolaza son los perros y gatos que están sueltos y hacen peligrar la vida de esta fauna nativa. Incluso, Guillermo Sferco, biólogo y vecino de El Talar, expresó que la vida de los animales del monte  ha sido afectada enormemente por el crecimiento rápido y sostenido de las urbanizaciones. 

Una lucha por territorio 

Galliano explicó que una de las formas en que perros y gatos afectan a los animales del monte, es a través de la competencia por el hábitat y el alimento. “Por ejemplo el estornino pinto, una especie exótica, le saca los nidos a los pájaros carpinteros, a los horneros, a un montón de especies de aves- explicó el fotógrafo- Así, quedan sin reproducirse los autóctonos y crecen los exóticos”. 

Por otro lado, están los perros que le sacan el hábitat a los zorros ya que son más agresivos que ellos; esto ocasiona que estos mamíferos se alejen más de su territorio natural y pierdan espacio para cazar y reproducirse. “A medida que avanza la parte urbana van llevando mascotas y esas mascotas van alejando más el zorro”, comentó Galliano. 

Respecto a las corzuelas, que años atrás se veían de manera más frecuente en la zona, el ornitólogo contó que mueren asiduamente por perros que se transforman en jaurías y las matan. Desde canes pequeños a los más grandes, producen daños enormes al medio ambiente ya que no solo dan caza a las corzuelas, sino también a comadrejas, zorros y cuises.  A la vez, los gatos representan un peligro ya que matan aves y lagartijas. 

Cómo proteger a la fauna nativa

“El panorama en Mendiolaza es super delicado”, declaró Galliano. La explosión demográfica de la región que fue acompañada con la llegada de las personas y sus mascotas; y la existencia aún de parches de bosque nativo donde viven diversas especies de animales, coloca a estos últimos en un grave peligro. 

Una de las acciones que Guillermo considera importante para proteger a la fauna nativa, es que las personas sean responsables de sus mascotas y los mantengan en sus hogares, además de controlar la población a través de la castración. En esa línea Galliano apuntó que también es responsabilidad del municipio controlar la fauna urbana, ya que por ejemplo las jaurías de perros son un peligro para las personas mismas. 

Además, el fotógrafo resaltó la importancia de conservar la flora nativa ya que está íntimamente relacionada con la existencia de la fauna. “Lo importante es concientizar que la gente proteja y valore nuestra flora nativa, para tener en cuenta la fauna nativa”, manifestó. Además recalcó: “Los que invadimos el espacio de la flora nativa somos nosotros”. 

Cambios de suelo

El biólogo Sferco, al igual que Galliano apunta al crecimiento demográfico de Mendiolaza en los últimos años. Para él, ese crecimiento poblacional trajo aparejado una simplificación ambiental, ya que los terrenos que antes eran bosques, se transformaron en barrios. Esa pérdida de territorio hizo disminuir la cantidad de fauna. “En particular lo que ocurre con estos cambios de uso de suelo, es que solamente se van a adaptar aquellas especies adaptables a estos cambios”, expresó. 

Por ejemplo, Sferco se refirió al gorrión, una especie exótica que conquista zonas urbanas y  que hasta hace 10 o 12 años no existía en El Talar. “Cuando empecé a ver los primeros gorriones eso fue un indicio de que esto se está convirtiendo en una ciudad, una urbanización bastante densa”. 

“El único lugar que queda dentro de Mendiolaza con algunos bosques interesantísimos para la conservación, están en el límite sur de El Talar, una franja angosta y larga de 200 hectáreas”, detalló Sferco. Él explicó que esa zona tiene una heterogeneidad ambiental ya que combina pastizales abiertos, zonas de arbustales y zonas boscosas. Eso posibilita la existencia de numerosas especies. Asimismo agregó: “Estaría bueno que se pudiera conservar para garantizar la existencia de muchas especies y mantener cierta bio-diversidad”. 

Por último, aclaró que esos parches de bosque nativo sirven de conectividad con los bosques de otras localidades. Esa conexión garantiza: circulación de la fauna local en los corredores y el flujo genético entre las poblaciones, para que no queden aisladas.

Guillermo Galliano es fotógrafo, ornitólogo y fundador de la Fundación Mil Aves. Ademas tiene publicados libros sobre aves y algunos de sus títulos son  “Aves de Córdoba” (2014) y “Aves de familia” (2017). 
Guillermo Sferco es biólogo, docente e investigador en el Centro de Zoología Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC. Ademas coordina el área de investigación de la Fundación Mil Aves. 

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