Testimonios de otra Mendiolaza

“En el día veo 100 personas y conozco 3 o 4, los otros son vecinos nuevos”.

Testimonios de otra Mendiolaza.

Así lo expresó Andres Ortega, vecino de Mendiolaza Golf y parte de una de las primeras familias que poblaron la localidad. Ortega además administra la página Mendiolaza de mi infancia, en la que los vecinos pueden compartir fotos y recuerdos de Mendiolaza en otra época. En este aniversario 120 de Mendiolaza, te invitamos a compartir un poco de su historia desde la mirada de un histórico vecino. 

Un lugar en formación

Ortega nació y creció en Barrio Mendiolaza Golf hace 54 años. Él detalló que los Ortega son una de las primeras familias de Mendiolaza Golf, junto a los Muñoz, Romero y Martinis. Luego por Los Cigarrales se encontraban los Ludueña y Sequeira. Por la zona de El Talar estaban los Molina, Tissera, Los Tagles y Petrini. En Valle del Sol se encontraban Los Rizzotti; mientras que en el Centro estaban los Bobadilla. 

Andrés contó que esta última familia, Los Bobadilla, vinieron con una empresa para abrir la calle de El Talar en 1948. Como en esa época no había lugares para alojarse, los peones que ayudaban en las obras solían pasar las noches en la cuadra de la “Panadería Stabio”. 

Panaderia Stabio. Foto: Mendiolaza de mi infancia. 

Este vecino de Mendiolaza Golf también recordó cuando solía pasar el tren, un cochemotor, por Mendiolaza hasta el Parque Integrador de Unquillo. “Había un plato donde entraba la locomotora y los pasajeros la daban vuelta y la dejaban mirando para Córdoba”, detalló Ortega. “La parte de atrás del dispensario era el andén donde pasaba el tren”.

Foto izquierda: Anden del tren visto desde atras de la Comisaria. Foto derecha: cochemotor en el anden de Unquillo.

“Yo amaba a Mendiolaza antes, sin desmerecer el progreso, ha cambiado mucho para bien Mendiolaza- expresó Andrés- Pero yo soy nostálgico de las cosas de antes, por eso arme la página”. 

Ortega como ciudadano originario de esta localidad, recordó cómo era cuando los habitantes eran pocos y se conocían entre sí. “En el día veo 100 personas y conozco 3 o 4, los otros son vecinos nuevos”, comentó. Además, resaltó el tráfico de autos en su barrio; a diferencia de cuando era niño y podía jugar con la pelota en la calle a cualquier hora. 

Los mejores recuerdos

Foto: Mendiolaza de mi infancia.

Ortega afirmó que tuvo la mejor infancia en Mendiolaza. Algunos de sus mejores momentos fueron cuando se hicieron las carreras de Fórmula 4. El circuito arrancaba desde El Perchel hasta el puente de El Talar. Luego hacía un giro y volvía por una calle paralela que ya no existe y se unía al circuito por la Calasanz. 

En otra época, recordó Andres, se hacían carreras de caballos. Las gateras, que era donde guardaban al caballo para la salida) estaban donde se encuentra el semáforo de Mendiolaza Golf. Los caballos corrían hasta donde se encuentra ahora el Polideportivo. 

El vecino también destacó las oportunidades de ir a bañarse al río y las fiestas de fin de año de la Escuela Sarmiento. “Venía todo el pueblo a las fiestas”, comentó. 

Si Andrés tuviera que elegir un momento clave donde la ciudad cambió, fue en la década del ‘90. En el ‘95 comienza el remate desmedido de lotes; en el ‘99 entra la empresa Intercordoba reemplazando a La Quebrada S.R.L. Ya para el 2000 se hizo la Ruta Intermunicipal y en el 2011 se asfaltó la Av. Tissera. “Ahí dio un giro enorme, porque ya teníamos una calle con salida a una ruta interprovincial que es la E53”, resaltó Ortega. 

Foto: Mendiolaza de mi infancia. 

Aun así, Andres sigue eligiendo Mendiolaza: “Todavía guardamos un alma de pueblo”, expresó él. También agregó que aunque la Mendiolaza de su niñez conserva muy poco, todavía siguen existiendo los buenos vecinos, que se preocupan por el otro y por hacer de la ciudad un lugar tranquilo. 

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